Desde hacía cierto tiempo, nos debíamos este encuentro con la Directora de esta
Escuela, Analí Bertín y su alumnado.
Finalmente pudimos visitarlos con las compañeras Mildré y
Estela; con nuestros bolsos repletos de libros para todas las edades, nos
encontramos frente a ese bonito edificio. Nos recibió Analí, mientras los
alumnos mayores continuaban trabajando con esmero, en la confección de la
invitación para su acto de clausura que se realizó el pasado sábado 15 de
diciembre.
Llegó el momento de concentrarlos para el Cuentacuentos: nos
dividimos en dos grupos. Estela leyó al nivel superior el libro ya disfrutado
por cuentos de niños “PASTEL PARA EL ENEMIGO” y Mildré trabajó con los libros
TROQUELADOS, que atrapaban por igual a niños de todas las edades.
Pero… de pronto, llegó el grito de alarma ¡UN LAGARTO! Y los
caramelos pasaron a segundo lugar y todos corrimos en tropel a disfrutar de la
tan inesperada visita. Un grupito que llegó más rápido, armados ya con ramitas
miraban con desilusión, un hoyo en el piso de portland, por donde desapareció
el lagarto.
Un poco decepcionados volvimos a retomar la postergada
actividad, Estela sugirió a los alumnos mayores, cambiar los roles. Los niños
pasarían a ser lectores y nosotros sus oyentes.
Fue una experiencia buenísima: las niñas con su natural espontaneidad
leyeron en primer término y así los varones, saliendo de su timidez cumplieron
su rol de lectores con total dominio. Los libros troquelados fueron sus
preferidos.
Terminadas las actividades nos ubicamos a charlar en un
precioso patio, mientras los niños compartían juegos, bajo la sombra acogedora
de los frondosos árboles.
Para despedirnos, nos reunimos para tomar las infaltables
fotos que documenten para el futuro, estos trascendentes encuentros.
Cuando “Castillo Infantil” se une a las Escuelas Rurales, un
sentimiento especial nos conmueve, porque SI EL NIÑO NO PUEDE LLEGAR A LA BIBLIOTECA , LA BIBLIOTECA TIENE
QUE LLEGAR A ELLOS.
¡Felices vacaciones Escuela Rural Nº 68!
