En el marco de las conmemoraciones por el Mes de la Mujer, nuestra ciudad también fue sedes de un destacado Taller de Huerta Orgánica que busca no solo fomentar la seguridad alimentaria, sino también brindar independencia económica y autonomía financiera a las mujeres de la zona. Este evento gratuito, desarrollado en la Huerta Comunitaria “Sembrando vida, cosechando amistad”, contó con la participación de la Alcaldesa Marisel Saporiti, la Directora de Género y Generaciones, y el especialista Nicolás Vodanovich.
El taller, que ya ha recorrido localidades como Cufré y Miguelete, destacó el potencial de Tarariras, cuyo proyecto de huerta comunitaria ha sido reconocido como un modelo a replicar en toda Latinoamérica tras la visita de una delegación colombiana. Durante la jornada, se enfatizó que el trabajo de la tierra es una cultura que debe recuperarse para las futuras generaciones.
DE RESIDUO A RIQUEZA: EL VALOR DEL COMPOSTAJE
Uno de los pilares del taller fue la enseñanza de técnicas de compostaje y vermicompostaje (uso de lombrices californianas) para transformar los desechos hogareños en nutrientes. Vodanovich explicó que “nuestra basura es nuestra riqueza” y que estos procesos permiten generar abonos orgánicos que incluso pueden convertirse en un emprendimiento productivo debido a su alto valor en el mercado.
Entre las innovaciones técnicas, se presentó la Hügelkultur, un método alemán que utiliza madera enterrada y materia orgánica para crear canteros que retienen la humedad y aportan nutrientes por un periodo de hasta 15 años, una solución clave ante la actual escasez de lluvias.
CONSEJOS PRÁCTICOS PARA EL HUERTERO LOCAL
El especialista compartió “mandamientos” esenciales para una huerta exitosa:
* Siembra correcta: La semilla debe colocarse a una profundidad equivalente a tres veces su tamaño para garantizar que brote buscando la luz.
* Control natural de plagas: Se recomendó el uso de granos de arroz seco para combatir hormigas, ya que este contamina el hongo del cual ellas se alimentan, y el uso de jugo de limón para repeler insectos menores.
* Gestión del agua: Se instó a los vecinos a recolectar agua de lluvia y mejorar la calidad del suelo para evitar la contaminación de las napas freáticas por desechos mal tratados.
Desde el Municipio y el MIDES se reafirmó el compromiso de seguir apoyando estos espacios que funcionan como escuelas de vida, integrando a jóvenes, inmigrantes y familias en un proyecto que, en palabras de sus organizadores, “no es del Municipio, es de Tarariras y es de todos”.