Todos los que siempre hemos vivido el privilegio de estar
muy cerca de este HOGAR, nos preparamos para este día con la alegría de las
grandes CELEBRACIONES.
El fabuloso Equipo de Personal, viste de fiesta la casa y
allí sentimos que ese ámbito fue creado para iniciar a pleno la CELEBRACIÓN DE
LA NAVIDAD.
Los queridos residentes nos recibieron como verdaderos
dueños de cada, con su más calida sonrisa y no podemos menos que recordar este
profundo pensamiento: “UNA BELLA ANCIANIDAD, ES LA BELLA RECOMPENSA DE UNA BELLA
VIDA”.
En el desarrollo del PROGRAMA disfrutamos de las canciones
del CORO DEL HOGAR y del CORO DE LA IGLESIA
VALDENSE que, con su repertorio navideño, iluminaron nuestro
espíritu, finalizan cantando juntos “NOCHE DE PAZ”.
Dios quiere que este momento este dirigido como desde hace
ya mucho tiempo, por los GRANDES, Norma y Oscar, que derraman tanto amor en lo
que hacen y a quienes se lo agradecemos de corazón.
Que nuestros residentes conozcan a los valores musicales de
su ciudad depende en muchas oportunidades de los compromisos contraídos, en
esta noche ¡TUVIMOS SUERTE!
Pablo, Julia y Darío nos trajeron cálidas voces y su música
suave, que hicieron de su actuación un momento LLENO DE MÁGICO ENCANTO.
Hubiéramos deseado que oyeran los comentarios de este público,
que en el otoño de sus vidas valoran la buena música como portadora de un
trascendente mensaje.
DESDE AHORA, ELLOS SABRÁN QUE ESOS TRIUNFADORES QUE VEN EN LA
PRENSA O EN LA TELE , ¡TAMBIÉN ESTUVIERON EN
EXCLUSIVA PARA ELLOS!
¡Mil gracias AMIGOS! Por esta música para el alma.
¡CANELA Y SU ACORDEÓN!
Como en toda noche de alegría, no puede faltar el baile.
Este baile nunca puede ser más divertido que cuando interviene Canela con su
acordeón, Bouvier y Cacho al piano. Gracias a estos amigos que nos trajeron su
música, nos divertimos hasta muy cerca de la media noche. En uno de los lindos
momentos en que bailábamos con una Residente, me acerqué a Julia y a su amiga,
que nos visitaba por primera vez y se las presenté así: esta señora pequeña
crió quince hijos y desde hace varios años vive con su esposo en este hogar,
pero no vino para descansar, sino que a través de los años sigue con sus pasos
presurosos prestando servicio, en cualquiera de los hogares que se sienta
necesaria.
Por eso no nos cansaremos de decir, que este hogar cuenta
con la constante bendición de Dios. En esta noche, hasta contamos con la
presencia de PAPA NOEL, que se encargó de repartir los caramelos a los niños y
los regalos a los residentes.
La tan meritoria y destacada labor del Equipo de Personal
recibió además de sus tradicionales obsequios, un premio de la Comisión Directiva ;
no faltó el regalo de las flores que como gesto muy destacable fue el presente
que hizo una de las compañeras a todo el grupo de trabajo.
TERMINABA LA FIESTA …
Dimos un último recorrido, para apreciar ya casi en el
silencio, el amor con que habían sido decorados los distintos ámbitos.
Habíamos contado ¡NAVIDAD NAVIDAD! Y los villancicos
permanecían en el titilar de los cientos de luces multicolores, que adornaban
por dentro el edificio y que aún nos despedían, al alejarnos del Hogar, desde
las mágicas escenas representadas en el espacio exterior.
¡MIL GRACIAS PAPÁ NOEL!
