El Ministro de Agricultura, Ganadería
y Abastecimiento de Brasil, Blairo Maggi impulsa el proyecto
de excluir los lácteos de la agenda de libre comercialización en el
Mercosur. Bajo fuerte presión de las organizaciones de productores
lecheros y de las gremiales de industrias lácteas, el gobierno de
Brasil empieza a dar espacios tangibles a las pretensiones de los
loobys lácteos que, en un repetido ejercicio a lo largo de años,
parece ahora tener mayor eco de las autoridades. Además, la
exposición de Esteio es eficaz caja de resonancia para estos
asuntos: los productores aguardan que el gobierno les diga lo que
desean oir.
Maggi, tuvo contacto con el Ministro
Tabaré Aguerre en San Pablo esta semana, en un aparte en el marco de
la reunión de la CAS. Le anunció que enviará a Uruguay una
delegación para tratar el tema comercialización de lácteos y
recibió del jerarca uruguayo la negativa a aceptar trabas a la
corriente comercial a ese mercado.
Si bien Brasil ha desacelerado sus
compras de lácteos en Uruguay en el transcurso de los dos meses
recientes, sigue siendo claramente el principal cliente, posición
que afianzó luego de la debable venezolana.
En la página oficial de la gobernación
del Estado de Rio Grando do Sul puede verse el texto de un reciente
decreto que apunta a desestimular la compra de materia prima para la
industria láctea en los países de la región. Los argumentos se
basan en la preservación de los intereses de las empresas lácteas
brasileñas y sostener los precios que reciben los productores. El
referido decreto expone los mecanismos para poner en práctica ese
desestímulo.
Fuente: TodoTambo.
