La reactivación del Frigorífico Colonia en Tarariras depende de una drástica reestructura propuesta por la empresa, que incluye el despido de entre 100 y 120 trabajadores y un límite de faena de 600 animales diarios. La gerencia justifica esta medida alegando pérdidas económicas debido al alto costo del ganado y la coyuntura internacional.
Desde el sindicato ALPEC, se califica la postura como “extorsiva”, ya que la empresa condiciona el regreso al trabajo a la aceptación de estas bajas. Asimismo, los trabajadores desmintieron que el parate se deba a temas de seguridad; el conflicto real radica en la intención de la empresa de aumentar los ritmos de producción dentro de la jornada actual, mientras que el gremio proponía trabajar más horas para procesar el excedente.
