La propuesta apunta a desmontar la imagen “inofensiva” de los vapers, que suelen promocionarse mediante colores, sabores y diseños atractivos, especialmente para jóvenes. La campaña recuerda que en Uruguay está prohibida la venta, importación y publicidad de estos dispositivos, aunque el consumo sigue creciendo: un 10,9% de los jóvenes uruguayos vapea actualmente.
El texto advierte que vapear también expone a sustancias tóxicas, adictivas y cancerígenas, afectando tanto a quienes vapean como a quienes comparten el ambiente. Se destacan riesgos respiratorios, aumento de crisis asmáticas, enfermedades pulmonares, lesiones severas como EVALI, y daños cardiovasculares como ACV e infartos.
Además, señala que la nicotina puede perjudicar el desarrollo cerebral de adolescentes y jóvenes, afectando la atención, el aprendizaje y el control de impulsos. También se mencionan consecuencias en la salud bucal, como gingivitis, caries, lesiones orales y quemaduras por explosiones de dispositivos.
Finalmente, se invita a instituciones y organizaciones a sumarse mediante actividades educativas y difusión en redes sociales, vía pública y plataformas digitales, con apoyo de materiales lúdicos y audiovisuales.
