Con profundo dolor, despedimos a una gran compañera de AJUPTA, Celina Rivoir, quién desde los años 90 acompañó a nuestra institución.
Desde entonces, demostró, su amabilidad, cooperación, disposición y sobre todo su presencia activa que la llevaron a estar varias veces en la Comisión Directiva.
Su solidaridad y su afán de ayuda, siendo auténtica y responsable, la destacaron por tener inasistencia cero en todas nuestras propuestas festivas, de trabajo, o tan solo de presencia en las asambleas; pocas personas como ella, están dispuestas a dar su valioso tiempo para los demás.
Vaya nuestro sentido pésame a familiares y allegados en este difícil momento.
COMISIÓN DIRECTIVA Y AMIGOS DE AJUPTA.
