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domingo, 30 de julio de 2017

PINCELADAS DE LA REALIDAD


La Mesa Láctea sesionó a fines de la semana pasada y acordó trabajar en las próximas semanas en la elaboración de un protocolo que proteja en el futuro al sector productor de las consecuencias de un conflicto ajeno como el que se generó recientemente en el ámbito de los transportistas de leche.

El diferendo, ahora zanjado, ocasionó a los productores pérdidas del orden de los 35 mil litros de leche, un volumen que en su momento se comparó con el nivel de consumo diario de una ciudad del tamaño de Paysandú.

Como era esperable éste no fue el único tema que la Mesa trató. La extremadamente compleja situación de Coleme estuvo en el orden del día, sin que se pudiera avanzar en el camino de posibles soluciones o, al menos, paliativos a un emprendimiento que lleva tiempo en la senda de pérdidas millonarias.

Estuvieron presentes el Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro, el Subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Enzo Benech, y el representante del gobierno en el sector lechero, el titular de Inale. Completaron la Mesa los delegados de las gremiales de productores, de las industrias y de los sindicatos de obreros y empleados de la cadena.

La ausencia del Ministro Tabaré Aguerre provocó reacciones negativas de algunos de los participantes de la reunión de la Mesa, quienes así lo manifestaron una vez finalizada la misma. Existe preocupación en algunos referentes del sector respecto a la valoración de la situación del sector que Aguerre trasmite al Presidente de la República y si éste recibe información consistente con las aristas más graves y preocupantes de la lechería nacional.

Mientras las gremiales continúan insistiendo en el aumento del 3 al 6% en la devolución de impuestos a las exportaciones como forma de capitalizar al sector a mediano plazo, y en la asunción de responsabilidades del gobierno en el resarcimiento a Conaprole de los 39 millones de dólares que adeudan los venezolanos para ser volcados, vía precios y paulatinamente, a los remitentes, un secreto a voces de los meses recientes ha comenzado a quedar expuesto: el repliegue de los bancos.

El sector lechero parece ser cada vez menos atractivo para las entidades bancarias, lo cual no puede llamar la atención. Alcanza con cruzar el volumen de endeudamiento con el número de cabezas del rodeo lechero y las conclusiones surgen sin esfuerzo.

Es que hay caminos más atractivos. La “bancarización” llevada adelante por el gobierno es, sin duda, una senda muy beneficiosa para el sistema financiero. Ante semejante vergel, se relativizan las incursiones en otras áreas y la lechería es una de ellas.

Sin embargo, como siempre ocurre, la realidad surge y se filtra aquí y allá; resplandece. El propio representante político del Ejecutivo en el sector, el presidente del Inale, en declaraciones al diario El País, a comienzos de esta semana, refrescaba datos que todos saben, incluso algunos que la Diea divulgó hace medio año: el proceso de concentración sigue y se acentúa. El año pasado desparecieron 163 tambos. Dijo que las industrias no pueden pagar más de lo que hoy reciben los productores, que los precios internacionales “están planchados” y que “hay que desear que los precios no caigan”. Incluso situó la deuda sectorial más arriba de lo que se venía estimando: habló de 400 millones de dólares.

Redondeando el comentario, algún participante de la Mesa Sectorial comentó finalizada la reunión: el Ministro Aguerre no puede pedir a los tambos que sean más y más eficientes en estas circunstancias cuando el propio Estado da muestras de ineficiencia todos los días. Y otro agregó: hoy los tambos más golpeados son los medianos, que reciben el más fuerte impacto por su estructura de costos, y tienen situaciones mucho más críticas que los pequeños establecimientos.

Finalmente, la Comisión de Ganadería del Senado, como se comprometió en oportunidad de recibir a las gremiales lecheras, sugirió al Poder Ejecutivo encontrar mecanismos de apoyo al sector y menciono específicamente el aumento al 6% de la devolución de impuestos y la facilitación del importe de la deuda de los venezolanos. Esta posición fue apoyada por los representantes de los partidos de la oposición y del MPP; no se adhirieron los de Asamblea Uruguay del Ministro Danilo Astori ni el Partido Socialista al que pertenece el Subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Enzo Benech.

Fuente: TodoTambo.