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| Perteneciente a las Iglesias Evangélicas valdenses del Río de la Plata e Italia |
LIGA FEMENINA: reunión mensual
miércoles 2 a las 16 horas.
DIA MUNDIAL DE ORACION: viernes
4 ecuménica en lugar y hora a confirmar localmente.
El 17 de Febrero se celebró en
Cosmopolita el Día de la Emancipación Valdense con personas del
Presbiterio Sur donde tuvieron la palabra distintas personas a
continuación algunos apuntes de la charla del Pastor Oscar Geymonat.
Libres para que. De una mirada
historicista a una de compromiso.
Primera idea Por que libres vs para que
libres.
Dice el relato del Evangelio de Juan
que cuando los discípulos y Jesús se encuentran con un hombre
ciego, la pregunta es “¿ por qué nació ciego? Incluso mas, la
visión es tan cerrada que ya lleva respuesta incluída, ¿Quién
pecó?. La respuesta de Jesús es “no es que pecó éste, ni sus
padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”?
La pregunta válida, la transformadora
es para qué, y no por que. La explicación inmoviliza, la otra
compromete y pone en marcha.
La vocación es lo que da sentido a la
libertad. Si no existiera esa vocación a realizar algo que la no
libertad prohíbe, la libertad se vuelve solamente una forma de estar
“suelto de la cadena”.
Yo me animaría a decir que la historia
puede explicar por qué somos libres, como se obtienen aquellos
derechos civiles, cual fue el proceso que llevó al reconocimiento de
ellos y celebrar que ese reconocimiento es en definitiva la
recuperación de una identidad. Ahora civilmente son alguien, pero
no. Lo son en abstracto. Son alguien en la medida en que esa nueva
condición los llama a hacer algo. Ser libres tiene sentido en la
medida que ese pueblo se sienta llamado a construir algo. portador de
algo importante que antes no podía dar y ahora puede. Cuando por las
razones que sea un pueblo, una comunidad o una persona llega a perder
esa perspectiva, la libertad se vuelve una carga. Como cuando el
pueblo de Israel en el desierto inculpa a Moisés como el culpable de
su libertad. En Egipto las ollas estaban llenas, ¿de que sirve la
libertad del desierto? Esa falta de vocación y en definitiva de
sentido es lo que hace que corramos el riesgo de fabricar otras
jaulas para vivir en prisión.
Segunda idea: la necesidad de la
Utopía, de la fe Hebreos 11:1. Es pues la fe la certeza de lo que se
espera, la convicción de lo que no se ve. Sin utopía, sin una
actitud sanamente inconformista, no hay libertad, hay conformismo con
la realidad actual. La libertad está en aquello que nosotros sepamos
ser, soñar y creer. La libertad está asociada a la idea de
transformación, de responsabilidad. La libertad implica el sentirse
tironeado por la esperanza de la tierra prometida mas que por la
comodidad de la ollas de Egipto.
La celebración festiva de la libertad
lograda tiene su razón de ser en aquello que ahora se puede hacer y
en la lucha por lo que todavía falta. “nada es innovado sin
embargo es cuando el ejercicio de su culto y las escuelas por ellos
dirigidas puede realizarse”.
Tercer idea: El redescubrimiento del
para qué. Cada generación tiene este deber por delante ¿qué
significa para nosotros hoy que aquellos valdenses hace más de siglo
y medio hayan logrado ese reconocimiento? Corremos el riego de hacer
como el canario, adaptar nuestro pensamiento al mundo que tenemos y
no como dice Pablo a los romanos “no os conforméis a este mundo
sino transformaos por medio de la renovación de vuestro
entendimiento para que comprobéis cual es la buena voluntad de
Dios”.
Cada época tiene sus desafíos y sus
cadenas. Algunas son bien visibles, otras parece que no estuvieran,
pero atan con la misma fuerza. Cuando el “no se puede” es
cambiado por el “todo vale”, uno tiene la sensación de que
cambió el collar pero el perro sigue siendo el mismo. El vaciamiento
de sentido puede ser tan destructivo o mas que la prohibición porque
elimina incluso el sentimiento de rebeldía. El Sínodo y el
sacerdocio universal de los creyentes”. Ese parece ser el desafío
y el para qué ser libres.
